lunes, 4 de febrero de 2013

Ninguna eternidad como la mía





Frase:
Yo voy a donde tú vayas. Yo no quiero ser bailarina, ni diosa, ni viajar a ninguna parte. Yo quiero ser sólo tu mujer o tu sombra.

Sinopsis:
En el México post-revolucionario de la segunda década del siglo XX, Isabel Arango, una joven llena de pasión y amor por la vida, emigra al D.F. para estudiar danza, en busca de la autenticidad en un escenario lleno de seducciones y peligros; en una época en la que los volcanes y los gallos aún estaban al alcance de nuestros sentidos. La danza, el amor y la ciudad: tres elementos con los que la autora traza un amplio y fascinante relato en cuyo curso la escritura baila sin parar.

Pues ni amplio ni fascinante. yo encontré la historia bastante regular.

Leer esta obra de la reconocida autora Angeles Mastretta (autora de la famosísima novela y posterior película Arráncame la Vida) solamente me confirmó algo que ya sabía: la literatura del boom, y postboom latinoamericano no es mi tipo de lectura favorita. En este estilo literario también encontramos a autoras como Isabel Allende, y del boom tenemos grandes autores como Vargas Llosa, García Márquez o Carlos Fuentes.
Puedo reconocer la calidad en sus obras, pero no me enganchan ni los temas, ni el contexto, ni el lenguaje.

En el caso particular de Ninguna Eternidad como la Mía es una historia muy corta, y aún así me costó mucho esfuerzo terminarla porque no logró atraparme en ningún momento.

A mi gusto, la novela es un cliché de principio a fin. La mujer que se disuelve ante su necesidad de amor y no le importa nada más que perseguir a su hombre, y el hombre que ama mucho pero ¡sorpresa! tiene miedo al compromiso. A como yo lo veo, un hombre que ama está ahí, el que no ama se va y punto. ¡Qué miedo al compromiso ni que mis polainas!

Hay algunas frases que me recuerdan la película (y el libro) He is just not that into you (A él no le gustas tanto) respecto a la sarta de tonterías que nos decimos entre mujeres para justificar la desatención de un hombre y también sobre el estereotipo negativo sobre los hombres:

- Todos son distintos hasta que se vuelven iguales

- ... y a eso es a lo que tiene pavor este hombre, al día en que te canses y lo dejes. Prefiere irse primero él que esperar cuándo te vas. 

En cuanto al final, a mi gusto fue limitado y soso. Aunque ligeramente esperanzador, no me pareció suficiente ni compensó el tedio que padecí.

Tal vez le de otra oportunidad a Angeles Mastretta con Arráncame la vida, su novela más encumbrada. Al menos la película me gustó, así que es muy probable que ese libro sea muy superior a Ninguna eternidad como la mía, que finalmente lo único que me encantó de él es el título.

Arrivederci

1 comentario:

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